Saltar navegación

Ayuntamiento de Lumbier

| El Tiempo | 7 de septiembre de 2010

aquí esta la fecha

Icono del Ayuntamiento

HISTORIA

  • imprimir
  • enviar a un amigo
  • ampliar texto
  • reducir texto
  • Cuaderno de viaje

Orígenes.

Lumbier, lugar de gran valor estratégico, tiene un rico pasado histórico. La presencia del ser humano en esta zona se remonta a la Prehistoria, de cuya época se han encontrado varios útiles de sílex que nos remontan al Paleolítico inferior. Hallazgos de yacimientos al aire libre del Neolítico, Eneolítico y Edad de Bronce, demuestran que existieron poblamientos prehistóricos relativamente densos.

Pero sus orígenes se remontan a la época romana. Entre los pueblos vascones que habitaron Navarra y que fueron mencionados por Plinio se encuentran los "iluberritani", que tienen su identificación con el actual Lumbier y eran estipendiarios de los romanos. Los únicos vestigios de la época romana que se conocen por el momento corresponden a un mosaico que se conserva "in situ" dentro del ya abandonado convento de las religiosas benedictinas y restos de la muralla.

Breve dominio musulmán.

En el año 924 Abd al-Rahman III, emir de la España musulmana, tomó la plaza de Lumbier en una de las etapas de la campaña de Pamplona. En la segunda mitad del siglo X la villa fue gobernada por la reina Endregoto Galíndez.

Villa presente en las Cortes.

En la segunda mitad del siglo XIII Lumbier reaparece en la documentación como una villa dotada de fueros, inserta entre los núcleos urbanos del reino y partícipe de sus empresas políticas. En 1319 hace acto de presencia en las reuniones de las Cortes de Navarra, cumpliendo con esta misión hasta la última y definitiva sesión celebrada en 1829.

Hidalguía universal. En el siglo XIV surgieron serios enfrentamientos entre las dos clases sociales existentes en la población, francos e hidalgos. Para poner fin a las contiendas, Carlos III les otorgó a todos ellos el privilegio de hidalguía.

Adscrita al bando beamontés.

A lo largo de la guerra civil fue plaza beamontesa, estando en manos de Alonso de Artieda. Hasta 1512 siguió adscrita a este bando, aunque esto no le impidió obtener gracias reales aprovechando momentos excepcionales de concordia, por ejemplo la concesión de dos ferias anuales por la princesa Leonor (1467) o la exención de cuarteles por 24 años (1473).

Incorporación a la Corona de Castilla.

En los tristes sucesos de la conquista de Navarra, los reyes navarros se retiraron desde Pamplona a Lumbier y desde allí se encaminaron a Francia. Lumbier capituló ante el Duque de Alba en agosto de 1512, "so pena de ser pasada la villa a sangre y fuego". Sin embargo, logró del Duque de Alba el reconocimiento y respeto de todos sus fueros y privilegios.

Desde el siglo XII hasta el XVI el territorio municipal fue ampliándose al adquirir las tierras de poblados que fueron abandonados, como Biescas, Cabañas, Olaz, Necuesa, Lisabe y Miranda, aumentando así las fuentes de riqueza.

Varias fábricas.

En los años veinte del siglo XX Lumbier tenía una fábrica de chocolate, dos de harinas, diez alfarerías, tejería, y hornos de cal y yeso.

Vía verde del Iratí.

El Irati fue un ferrocarril eléctrico que unía el trayecto Pamplona-Aoiz-Sangüesa y que tuvo su origen en la Sociedad “El Irati” creada en 1906 para explotar la riqueza forestal del monte del mismo nombre. Para trasladar dicha madera se pensó en construir un ferrocarril que uniese el emplazamiento fabril, próximo a Aoiz con la capital Pamplona, aunque posteriormente se decidió ampliar su trayecto hasta Sangüesa para prestar mejores servicios y comunicaciones a las poblaciones pirenaicas y orientales de Navarra.

En 1908 comenzaron los trabajos que duraron hasta 1911, año en que se puso en marcha con un trayecto de 58 kilómetros. Su último servicio se realizó en 1955, llevándose a cabo, posteriormente el desmantelamiento de la vía. Hoy en día pueden contemplarse a lo largo de su recorrido muchos testimonios de las infraestructuras y equipamientos que se llevaron a cabo para su puesta en marcha.
De todo su bello recorrido a través de las Cuencas Prepirenaicas, destaca sobre el resto su paso por la Foz de Lumbier, uno de los entornos naturales más bellos, representativos y espectaculares de la geografía navarra: una garganta encajonada por paredes casi verticales, excavada por el río Irati sobre rocas calizas. Y es concretamente, este tramo, que atraviesa la Foz de Lumbier uno de los pocos conservados de todo el recorrido y valorizado para su uso turístico como Vía Verde. En concreto este trazado une a las localidades de Lumbier y Liédena en 6 kilómetros.

Parte de Lumbier desde el cruce que da acceso a la zona sur del núcleo para tomar el actual camino de la Foz, asfaltado hasta el primer túnel. Nada más salir de la localidad atraviesa el río Salazar a través de un puente con una única pila central de piedra y estructura metálica. Es el llamado “Puente de los Hierros”, por los materiales que se utilizaron con ocasión de la creación del ferrocarril. Desde este punto se divisa una de las estampas más bellas de la localidad; la vista del Puente Medieval de “Las Cabras”, entre choperas y con las casas de la localidad que se asoman a la terraza del río Salazar.

Nada más pasar este puente, surge a nuestra izquierda el llamado “Camino del Iturbero”, un bello paseo a orillas del rio Salazar que nos pone en contacto con el Puente de Los Hierros, el de las Cabras y el de Sielva; estos dos últimos de bella factura medieval. Esta balizado como sendero local de “Los Puentes”.

Siguiendo el camino asfaltado, nos conduce a la Foz en apenas 2 kilómetros. Antes de entrar en la misma, encontraremos un amplio aparcamiento gestionado, con vigilancia, en periodos festivos y vacacionales. Dispone de información, aseos y área recreativa. También desde ese punto se inicia un sendero local de 6 kilómetros que recorre de forma circular la Foz de Lumbier entre los Acantilados de la Piedra.

Si seguimos la Vía, nos adentramos en el primer túnel, que nos conducirá al interior de la Reserva. Tiene un buen piso asfaltado, y aunque no dispone de iluminación, sus escasos 167 metros de longitud, hace que en todo momento no se pierda la visibilidad. Ya en el interior de la Reserva, el paisaje espectacular de los farallones calizos, junto al ruido del río Irati y el revoloteo de multitud de especies ornitológicas, entre las que destaca una importante colonia de buitre leonado, acompañan al visitante. El recorrido por el interior de la Foz tiene un trayecto aproximado de 1 km de gravilla bien compactado que facilita el paseo pedestre y en bicicleta en excelentes condiciones.

Al margen de los almadieros, que transportaban troncos por el río desde los altos valles pirenaicos navarros, los viajeros que hicieron uso del ferrocarril durante la primera mitad del siglo XX, fueron los únicos privilegiados del disfrute.

La salida de la Foz de Lumbier se hace nuevamente por un túnel; éste de 206 metros de longitud, siendo curvo con un radio de 150 metros, lo que en un breve momento, que apenas dura un instante, puede dificultar ligeramente el grado de visibilidad.

A la salida del segundo túnel se encuentra el espectacular Puente del Diablo o de Jesús, que consta de un solo arco de 8 metros de luz y 15 metros de altura sobre el curso normal del río y sostenido desde las paredes verticales que dan salida a la Foz. Su anchura es de 2 metros, pero por razones estratégicas militares fue hundido por las tropas francesas en 1.812, dando hoy en día una apariencia de ruina que da gran espectacularidad al paisaje. No obstante, y aunque puede accederse hasta el mismo, no es prudente ni recomendable, por el peligro de caída que entraña.

Desde este punto, y hasta la localidad de Liédena (a 2,5 kilómetros) el trayecto sigue siendo de tierra compactada en buenas condiciones. Siguiendo las últimas estribaciones de la Sierra de Leyre, el paisaje que nos acompaña en este tramo, es el curso del río Irati, con su vegetación ripícola de álamos, sauces, alisos, chopos, espinos y olmos, rodeados, en sus terrazas de cultivos leñosos entre los que destaca el olivo y el almendro; testimonio de la mediterraneidad del medio.

A la llegada a Liédena pueden observarse buenos testimonios arquitectónicos de la época en la que el tren estuvo en funcionamiento, tales como la estación, andenes, almacenes y la vivienda del personal que trabajaba en la misma.

A lo largo de estos 6 recorridos descritos también podremos ver los restos de la infraestructura semidesmantelada de postes eléctricos que transportaron energía al ferrocarril.

Tanto en el punto de partida de la Vía, en Lumbier, como al final del mismo, en Liédena, hay importantes establecimientos turísticos para satisfacer el descanso de los usuarios.

Calle Mayor 48 c.p.31440 Lumbier (NAVARRA)
Tel. 948 88 00 10 Fax. 948 88 06 82 ayuntamiento@lumbier.esabrirá su programa de correo predeterminado
Desarrollado por ANIMSA. Se abre en nueva ventana